Donen, señores, donen...
Al 4% del PIB para Educación hay que sumar las donaciones internacionales. Desde 2013, la Unión Europea y la Agencia Española de Cooperación han desembolsado 2,800 millones de pesos. El 93 % de este dinero se ingresa directamente al Tesoro dominicano para que el MINERD los destine a los rubros que considere más conveniente, se explica desde el PAPSE, Programa de Apoyo Presupuestario al Sector de Educación de República Dominicana.
La cifra no es pequeña y tampoco muy comentada. Pero ya hay economistas que se plantean muy seriamente la efectividad de las ayudas internacionales a la cooperación y su reflejo en los indicadores de pobreza o desarrollo.
La ayuda internacional de la Unión Europea y de España en particular es generosa y sostenida. Y desde hace unos años se privilegia el modelo de dar el dinero en vez de manejar proyectos como muestra de confianza en el país receptor. En sus instituciones y transparencia, en la pulcritud en el manejo de los fondos.
El de las donaciones internacionales es un tema delicado. Cuantas más lleguen mejor, sería lógico pensar. Pero tendrían más sentido si los países receptores fuéramos capaces de controlar la corrupción. Tener una llave abierta por donde se va el dinero mientras se extiende la mano para recibir donaciones es, digámoslo de una manera neutral... poco elegante.
¿Cuántos miles de millones hemos recibido en donaciones de ayuda al desarrollo? Más de los que se ven. Eso seguro...
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Inés Aizpún