¡Es la basura!

El problema de hoy no es la reelección, el problema es la basura. Es la memoria corta que nos hace olvidar que hace apenas unas semanas el río Ozama vomitó todo lo que encontró a su paso. Basura de todo tipo, tamaño y especie.

El problema no es la reelección porque la Constitución la prohibe y Danilo juró “ante Dios” y ante quienes le rodeaban en una actividad pública que no se presentaría a una tercera elección. (Las redes difunden el video para que no lo olvidemos.)

El problema, pues, no es la reelección de Medina o la política apresurada de una campaña a destiempo. El problema es la incapacidad de articular un sistema de educación, manejo de desechos y de vertederos que nos permita ser, como soñamos, el destino preferido del Caribe.

Ya no nos asombra, pero los viajeros se escandalizan de la naturalidad con la que convivimos con basura desparramada, con la soltura con la que la tiramos a la calle desde una yipeta, desde la ventana de la casa, desde el balcón de una torre.

Si los municipios grandes o pequeños tuvieran capacidad económica, estructura técnica y preparación para manejar adecuadamente la basura que diariamente producimos... ¿seguirían las calles llenas de desperdicios, restos orgánicos, desechos plásticos? ¿Es factible para el ayuntamiento de cualquier punto del país manejar el problema?

Economía circular, dicen los industriales. Emprendimientos verdes en los barrios, apoyan las fundaciones. Educación en las escuelas, insisten las oenegés. A limpiar playas, animan los empresarios a sus trabajadores.

Y no es por los turistas por quienes hay que lograr un país limpio, un país sano. ¿Crece la conciencia ciudadana? Hay quien cree que sí... IAizpun@diariolibre.com

+ Leídas