20180106 https://www.diariolibre.com

Fray Vicente Rubio falleció en 2006 en Navarra, España. Esta tarde sus cenizas serán depositadas en el Convento de los Dominicos de la Ciudad Colonial de Santo Domingo, que es donde deben reposar.

Doña María Ugarte, periodista e historiadora, hablaba de él como “su mejor amigo”. Les unía la misma pasión por la ciudad que les había acogido cuando ambos, españoles, llegaron a la Ciudad Primada de América; una por razones políticas, el otro por encomienda de su orden. Junto a dos compañeros religiosos, el joven fraile llegaba a República Dominicana un siglo después de que los Dominicos hubieran sido expulsados de la isla.

A Fray Vicente unos lo recuerdan como un gran predicador. Duro y contundente contra la violencia ejercida desde el poder, que por algo era Dominico. Otros citan con admiración la minuciosidad de sus investigaciones, el cuidado estilo de sus artículos publicados en el suplemento cultural que dirigía doña María en El Caribe. La Fundación García Arévalo y la revista Clío de la Academia de Historia recogieron también su trabajo. Para los residentes de la Zona Colonial era el vecino que lo sabía todo. “Y la conoce palmo a palmo, piedra a piedra, y en cada rincón de sus viejos edificios y en cada ruina venerable, siente palpitar su historia, escucha los latidos de su corazón, revive con el recuerdo a sus moradores y reconstruye con su imaginación los acontecimientos ocurridos allí hace ya muchos años...”, escribía doña María.

El fue quien determinó la fecha exacta de la fundación de la villa de Santo Domingo, el 5 de agosto de 1498 y no de 1496 como se sostuvo durante siglos. Fray Vicente era también músico, y entre otros instrumentos... ¡tocaba la batería!

Hoy vuelve a casa.

IAizpun@diariolibre.com

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