Jaime Lacadena
Termina ya su misión en el país el embajador de España en la República Dominicana, Jaime Lacadena Higuera. Casi cinco años, que unidos a los cuatro que anteriormente sirvió como cónsul, han sido tiempo suficiente para enamorarse de un país que siente propio.
Riguroso como diplomático, en el sentido más profesional del término, Jaime Lacadena conoce bien el país y las comunidades de españoles, de tan diferente naturaleza. Gran anfitrión y de amplia cultura, ha sabido relacionar círculos oficiales, artísticos, empresariales, culturales... de ambos países persiguiendo siempre el (re)conocimiento mutuo.
España se entiende a sí misma cuando conoce Latinoamérica. Y los nacionales de cualquier país latinoamericano se reconocen cuando viajan a España. Desde esta convicción, Jaime Lacadena ha imbuido su labor diplomática de más de 25 años en la región de una sincera admiración por la idiosincrasia de cada uno de sus destinos.
La colonia española se ha identificado con este embajador amable y sonriente, siempre dispuesto a unirse a sus actividades. Con excelentes relaciones también en la sociedad dominicana, ha sido un eficiente interlocutor entre ambos gobiernos.
Las inversiones españolas, la cooperación, los dominicanos ya españoles, los españoles que llegan y ya no se van... los campos de trabajo de los que habla con entusiasmo el Embajador Lacadena retratan una gestión evidentemente rica en el plano profesional.
Y en el personal, sin duda, Jaime y Helena han sabido hacer un número grande de amigos. IAizpun@diariolibre.com
Inés Aizpún