20181010 https://www.diariolibre.com

Hoy la ADP está de elecciones. Están llamados a votar más de cien mil maestros, que no son pocos, representados por diferentes corrientes agrupadas en dos grandes bloques, uno pro PRM y el otro pro PLD. A las candidaturas independientes nadie les da muchas posibilidades de ganar.

Si la educación es la apuesta a largo plazo que más apoyo social ha tenido, la decepción ha venido por la respuesta insuficiente en calidad y en intensidad que los maestros han dado al sacrificio fiscal de los ciudadanos al comportarse como un sindicato setentero, que ignora la profundidad de su misión, la responsabilidad hacia el futuro de unas generaciones que ya están condenadas por la mediocridad de su magisterio. Porque no se trata de un problema de tecnología.

La vieja figura de maestro que enseñaba con pizarra es recordada por generaciones de profesionales porque sí aprendieron lo suficiente para ser competitivos en la vida y en el trabajo. Hablamos de que las universidades hoy están llenas de alumnos con serios problemas de lecto escritura.

Aceptado: el mundo ha cambiado tanto que ya no se puede enseñar con los mismos métodos de antes. Pero es que tampoco se está enseñando mejor que antes. Ni siquiera igual que antes.

Esa es la discusión que la sociedad quisiera tener con la ADP. Una conversación sobre calidad y ambiciones académicas. Hablemos de algo más que de su sueldo y de la construcción de escuelas. Hablemos de cuándo veremos mejoras cualitativas. Cuéntennos qué plancha de las que se presentan a las elecciones quiere defender el derecho del alumno de la escuela pública a recibir todos sus días de clase, quién es el líder magisterial que está en contra de las huelgas. Dennos esperanza, no nos hablen solo de varillas y dinero. Recuperen el apoyo social.

IAizpun@diariolibre.com

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