La reforma que viene

Pacto fiscal suena mejor que reforma fiscal y obviamente, suena mejor que subida de impuestos. Impuestos quiere decir exactamente eso: que se imponen. Conseguir que se paguen gustosamente (o al menos con resignación) y no por miedo a la ley es una tarea difícil pero no imposible.

Todo depende de qué obtiene el contribuyente a cambio. ¿Para qué pagamos impuestos? Para tener infraestructuras, agua, servicios de salud, de educación... Para que todos tengamos estos servicios, incluso los menos afortunados en la vida, porque pagamos impuestos también para que nadie se quede atrás.

Pero... ¿si pagamos más vamos a recibir más y mejores servicios? La calidad del gasto es el concepto que nos vende en campaña el que gana y desde la oposición, la denuncia en cualquier momento. Ahora toca ese papel al PLD y a la FP, que han tenido que hacer gimnasia para incorporar la mentalidad opositora después de 20 años en el poder. No es fácil ese cambio en las maneras, y por supuesto... se oponen a una reforma fiscal.

Pero la reforma va y será mejor pactada que impuesta. ¿Supondrá un golpe fuerte? ¿Para la clase alta? ¿Para la clase media, la menos media, para la menor...? ¿Mejorará la educación si pagamos más impuestos? ¿Dejaremos de pagar dos veces por el agua, la seguridad, la luz...?

Dicen los economistas que la presión fiscal es baja en la República Dominicana, pero no dicen en el mismo párrafo que el precio del dinero es alto y que los sueldos no lo son. Que es caro vivir aquí y que por los impuestos que ya pagamos mereceríamos mejores servicios.

No todas las reformas fiscales son iguales. Todavía no se conocen los planes del Gobierno y lo poco que se ha filtrado no sirve para hacerse una idea. Esperemos...

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