Las palmas eran más altas...

Es difícil asumir que las palmas están en peligro. Están por todas partes, ¿no? Las usan hasta para adornar las calles de Santo Domingo. Salen, como los cocoteros, en todas las fotos de promoción turística...

La realidad es otra. De las 30 especies de la isla, 29 ya se consideran en situación de vulnerabilidad, algunas ya “en peligro crítico”. Todas amenazadas por el deterioro de los bosques aquí, por la devastación casi total de Haití, por la pérdida de valor para el uso cotidiano de sus hojas que hacía rentable y lógico su cuidado...

Es la realidad que recoge Palmas de la Española, un libro maravillosamente editado por la Sociedad Industrial Dominicana. Eladio Fernández ha logrado fotografiar especies de las que apenas quedan dos, tres ejemplares. Con los textos de Adolph Gottschalk y la traducción al inglés de Paula y Mónica Vega, este libro es un trabajo de más de tres años y un grito, bien alto, de alerta.

El Jardín Botánico está haciendo su trabajo. Busca, cataloga, registra y atesora semillas de las especies más vulnerables. Quizá Medio Ambiente deba diseñar un plan específico para las palmas. (Podría empezar por prohibir arrancar ejemplares adultos para (mal)trasplantarlos a jardines privados y calles céntricas.)

Adolfo Gottschalk puede explicar mucho de cómo utilizarlas para jardinería e interior, ayudando a preservarlas. Don Enrique Armenteros ha impulsado la correcta comercialización del palmito y ya no se ven en las esquinas vendedores. Eladio Fernández ha fotografiado los ejemplares más extraños e impactantes aquí y en Haití. La SID lo ha publicado.

Todos ellos han hecho su parte. Ahora nos toca a todos los demás darnos por enterados y actuar.

IAizpun@diariolibre.com

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