Las redes y la pos censura

Mientras por mucho tiempo, la lucha de la prensa se concentró en derrotar a la censura previa que, como quiera, siempre asoma su cabeza, la lucha actual, con el auge de las redes sociales, ha sufrido una transformación: ahora nos enfrentamos a la pos censura.

El periodista Juan Soto Ivars publicó el año pasado un libro titulado Arden las redes, un ensayo sobre el clima de irritación constante que se vive en internet y que desemboca en lo que él llama la postcensura. “El humor siempre es lo primero que se resiente cuando hay problemas con la libertad de expresión. Y todos los problemas tienen que ver con una concepción, que era tradicionalmente de la derecha pero que ahora ha asumido la izquierda, según la cual cualquier gag puede ser una amenaza porque perpetúa unos roles o tiene una influencia negativa sobre la sociedad”.

Así vemos como los medios se llenan de protestas de lectores por una caricatura o una historia “insensible”. Los anunciantes reaccionan quitando la publicidad a los medios, y los gobiernos son los peores penalizando a quienes les adversan.

El resultado es que la pos censura termina creando una censura previa que inhibe la libertad, y los grandes agregadores de contenido se han sumado a la tendencia a veces de manera ridícula. Un ejemplo: Diario Libre fue penalizado una vez por uno de los agregadores de contenido, por publicar la fotografía de una señora dando el seno a su hijo en una nota sobre lactancia materna, al considerarla “obscena”.

Los medios tienen el deber moral de hacer avanzar a la sociedad hacia nuevos estadios de desarrollo, pero es un contrasentido tratar de lograrlo a través de la censura.

atejada@diariolibre.com

+ Leídas