Lecturas de la reunión del sábado

Lo ocurrido durante el fin de semana en el Partido de la Liberación Dominicana apunta a un horizonte muy claro: para sacar el PLD del poder será necesario un casi imposible esfuerzo por parte de la oposición.

Lo más difícil es renunciar al poder y el PLD está demostrando que sin importar las rencillas, los dolores, las agresiones incluso de carácter personal y los deseos de venganza, prefiere mantenerse “subido en el palo” que asumir los riesgos de verse abajo, perseguido y con depresión.

Incluso, Danilo Medina, en función de perdonavidas, puede darse el lujo de no avasallar en función de un plan que cada día aparece más claro en el horizonte.

Ese plan consistiría en derrotar a los candidatos de Leonel en todas las jurisdicciones menores y perturbarlo todo lo posible en la candidatura presidencial, aunque los números favorecen al expresidente.

Si el danilismo consigue mayoría en el Congreso y en los ayuntamientos y distritos municipales, Danilo mantendría su vigencia política, lo que le permitiría actuar a la luz, y no a las sombras como lo hizo cuando se vio derrotado durante el reinado de Leonel Fernández.

Gonzalo Castillo podrá no tener el brillo o la capacidad académica del expresidente, pero ha creado buena fama como administrador y “por su obras los conoceréis”. Leonel tendría más problemas en presentar algunas de sus obras emblemáticas por la mancha de corrupción que tienen algunas de ellas.

El sábado, los campos quedaron deslindados: Leonel está más cerca de la candidatura, pero Danilo no se ha rendido todavía.

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