Ni contigo ni sin ti

Cuando la norma en todo el mundo es prepararse para vender en línea, por todo eso del confinamiento, la distancia social y las nuevas tecnologías, Proconsumidor sorprende suspendiendo la venta en línea de Ikea y Casa Cuesta entre otros establecimientos.

¿Por qué?

Si el objetivo es que la economía se hunda y todos acabemos en las listas de desempleados y a merced de recibir un cheque del Plan Social de la Presidencia se entiende. Es el sueño de cualquier gobierno populista. Si el objetivo es que poco a poco, como se pueda, guardando la seguridad y previniendo nuevos brotes de coronavirus salgamos adelante... ¿cuál es el problema?

Entendámonos. Usted puede ir a recoger una paella el domingo, pero no comprar una licuadora si la suya se dañó. Puede ir a un supermercado a gastarse la quincena, pero no darse el gusto de regalar algo a un ser querido por el Día de las Madres.

Usted, por obligación y disposición del Gobierno... tiene que fastidiarse de todas las maneras posibles. Incluso, absteniéndose de comprar en línea. Pero solo si es local, por Amazon puede usted comprar lo que quiera.

Apoyemos al comercio local, al emprendedor dominicano, a la tienda del barrio, aunque sea tocándole la puerta de atrás para que nadie le vea. Apostemos a los productores locales, a la ferretería de la esquina, a la señora que hace dulces y al plomero, ebanista, zapatero...

Porque... el perjudicado no es el empresario, es el trabajador , el empleado de esas tiendas que se sabe en una situación precaria ya y que con el comercio por Internet tiene esperanza de conservar su empleo.

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