×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Educación
Educación

No existe el “derecho” a ser pobre

Ser pobre no es pecado, pero permanecer en la pobreza sin hacer un esfuerzo para superarla, sí lo es.

No tener una política clara para ayudar a los pobres a salir de su estado, puede no ser un pecado, pero utilizar la pobreza para fines políticos creando condiciones para utilizar a los pobres como carne de cañón electoral, es un pecado capital.

Utilizar las leyes de la oferta y la demanda en un mercado repleto de desempleados para no pagar un salario justo a las personas que se emplean, es otro pecado grave que no se justifica en términos económicos y mucho menos humanos.

Antes, cuando la pobreza era “un castigo de Dios” y las iglesias predicaban resignación, era casi imposible salir de ese estado. Solo los más aguerridos e innovadores podían abandonar esa condición.

Posteriormente, cuando hubo mayor acceso a la educación y mejoraron las oportunidades en el país, la meta de nuestros padres era educarnos (siempre en la escuela pública), para que no tuviésemos que vivir las carencias que nuestros progenitores vivieron.

Ahora, con la devaluación del título profesional en favor de los “enllaves” políticos y otro tipo de amarres y “profesiones”, y con el cambio cultural en el que importa “tener más” que “ser más”, entre otras muchas razones, la pobreza ha devenido en estructural aunque con amplios matices diferenciadores.

A nadie se le puede aconsejar que se resigne a ser pobre. Por el contrario, hay que condenar la pobreza porque detrás de ella se ocultan ideologías, atropellos y deshumanidad que hay que desterrar.

TEMAS -