20180706 https://www.diariolibre.com

El Gobierno ha tenido numerosos éxitos en este año, pero tiene que cuidarse porque los éxitos son golondrinas que no hacen verano.

Los logros se disfrutan, pero siempre hay que tener en cuenta, como dijo Joaquín Balaguer, que “en política lo importante no es la tierra conquistada, sino la tierra por conquistar”.

Los éxitos diplomáticos, incluyendo el ingreso como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el encendido próximamente de la planta de Punta Catalina, son logros indiscutibles.

La presencia en el Consejo de Seguridad le permitirá al país tratar temas del más profundo interés nacional a un nivel impensado años atrás y con mayor capacidad de influencia. El tema haitiano, por ejemplo, se negociaría con las potencias que influyen en el proceso sentadas en la misma mesa con nosotros.

Ahora bien, tiene que cuidarse de los ruidos que pueda provocar el proceso de compra del carbón para esa planta y, mucho más importante, del resultado del proceso de arbitraje sobre los costos de la planta con el consorcio Odebrecht.

Si como afirman analistas, este arbitraje el país lo tiene prácticamente perdido, será un golpe moral equivalente a un explosión nuclear que el Gobierno tenga que entregar a esa empresa delincuente, 500, 600 o 700 millones de dólares en sobre costos de la obra, cuando no se le han querido cobrar las sobrevaluaciones de otras construcciones levantadas por esa empresa en el país.

Finalmente, a dos años de las elecciones, tendrá la última oportunidad de tomar medidas que parecen impostergables contra la delincuencia y otros males sociales.

atejada@diariolibre.com

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese