20180201 https://www.diariolibre.com

Fact: a los periodistas nos gustan las películas de periodistas. Suelen mostrar la profesión como soñamos que sea. Nos gusta pensar que somos un equipo trabajando para contar la verdad, derribar al mafioso, proteger al débil. Contando lo que se ve y lo que no se ve. Que la sociedad nos siente así y por eso cree en nuestra profesión y en nuestro trabajo. Informar y entretener a los lectores y entretenerse y cultivarse personalmente mientras se trabaja en ello...

The Post, la película sobre los meses en los que el Washington Post desafiaba al gobierno de Estados Unidos con sus revelaciones ha venido a levantar en periódicos de medio mundo un debate sobre el periodismo de ayer y el de hoy.

La industria se equivocó en al menos dos cosas cruciales en el peor momento, el de la transformación tecnológica que vino para quedarse mientras revolucionaba el esquema de las redacciones, el modelo de negocio, los canales de distribución... Dijimos muy equivocadamente que existía el “periodista ciudadano”, que todos los ciudadanos son periodistas. ¿Alguna profesión ha dicho algo similar ? ¿Se imagina a su dentista convocando al “dentista ciudadano”, “saquemos muelas entre todos”? Ni al médico, al mecánico, al predicador... Mucho menos al científico, al artista, al pensador... Ser periodista, aunque no siempre lo parezca, es algo muy serio.

Y en segundo lugar, ceder el terreno ganado y abandonar unos géneros periodísticos, como la crónica o la investigación, para caer rendidos a la inmediatez del tuit o seducidos por los like. Olvidarnos de la literatura cuando en realidad es en el formato digital donde todos estos géneros encuentran el espacio que necesitan. Ahora se siente un cambio, ganas de recuperar algunas éticas, volver a ser indispensables y no sólo útiles al lector.

Ahora podemos tener lo mejor del viejo y del nuevo periodismo. (Y en eso estamos...) IAizpun diariolibre.com

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