20161226 http://www.diariolibre.com

Un amigo, que no es dominicano, me disparó por qué en la República Dominicana no hay políticos presos, a pesar de las constantes denuncias de malos manejos. Lo preguntaba por la ola de persecuciones en toda América Latina, que ha llevado a la picota a presidentes en Costa Rica, Honduras, Guatemala, Panamá y varios países sudamericanos, los últimos de los cuales pertenecen a las grandes potencias regionales, Argentina y Brasil.

Intenté una aproximación al problema, partiendo de la ausencia de una gran crisis económica en el país. Las crisis económicas son el principal caldo de cultivo para el descontento popular. La corrupción enerva, pero la crisis económica mueve a la acción civil.

Un segundo aspecto es el extraordinario control partidario de todas las instituciones en el país. Los pocos casos en que dirigentes políticos han sido acusados y encarcelados, han ocurrido en cambios de gobierno, siendo el caso emblemático el del Dr. Salvador Jorge Blanco. Luego siguieron los presos del PEME peledeísta y los del Renove perredeísta.

Pero el Partido de la Liberación Dominicana aprendió la lección, y a través del control de las instituciones, ha logrado sacar los casos más sonados que han envuelto a figuras de reparto, pero cuyas condenas hubiesen afectado a personajes de mucho más peso político. También ha evitado la crisis económica a base de deuda pública.

Por supuesto, ha faltado una verdadera actitud cívica contra la corrupción y persistencia en el esfuerzo, lo que junto a la complicidad de todos los partidos del “sistema”, han evitado la justicia contra los corruptos.

En ese momento comprendí por qué metieron presos a otros personajes de la vida nacional. Los políticos nos quieren decir que los malos son otros. Ellos son ángeles.

atejada@diariolibre.com

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