Presos políticos Políticos presos

Exactamente lo contrario. De estar preso por las ideas que uno defiende a ser detenido por infringir la ley desde el poder que otorga la posición pública que se ocupa.

Es lo que está ocurriendo en Cataluña, España, donde se ha detenido al presidente regional y su gobierno por organizar un movimiento golpista que buscaría la secesión de esta autonomía. Los cargos son graves: sedición, rebelión, malversación de fondos públicos...

Nadie ha sido detenido por sus ideas. Miles de catalanes, incluyendo los setenta diputados del parlamento regional que “aprobaron” en una sesión ilegal una supuesta independencia siguen defendiendo sus ideas libremente. La justicia española no les persigue. Son los que orquestaron el golpe de Estado y motivaron a la ciudadanía a la rebelión los que esperan juicio. Algunos huyeron.

Puigdemont, Junqueras y compartes no están presos por sus ideas. No son presos políticos. Son políticos que saltándose el marco legal español, incluido el estatuto de autonomía catalán, han provocado una crisis grave en la sociedad y en la economía catalana. Más de 2000 empresas, entre ellas las más fuertes, han cambiado su sede social huyendo de la inseguridad jurídica.

¿Qué pasará en las elecciones del 21 D? Pronto para prever. La sociedad catalana está rota en dos. Lo más sorprendente ha sido comprobar cómo estos grupos han armado este esperpento sin prever el día siguiente. No tenían control de nada, excepto de la policía autónoma. Tal era el grado de irrealidad en la que vivían y actuaron.

Hubo un intento de golpe de Estado militar en España en 1981. Este de 2017 ha sido promovido por políticos. Su ideología nacionalista no les exime de ser juzgados por la misma ley que se aplicaría a cualquiera que lo intentara.

IAizpun@diariolibre.com

+ Leídas