20180613 https://www.diariolibre.com

Si el Partido de la Liberación Dominicana necesitaba una señal clara de que se requiere una sacudida moral en sus filas, los Estados Unidos acaban de dársela con la sanción del senador Félix Bautista, secretario de Organización del partido, por actos de corrupción relacionados con la reconstrucción de Haití.

La sanción al senador Bautista viene a sumarse a las acusaciones contra Víctor Díaz Rúa y otros miembros importantes del partido por el caso Odebrecht.

Otros miembros del Partido Revolucionario Moderno también están afectados por acusaciones en el caso Odebrecht.

En cualquier sistema democrático en el cual se respete medianamente a los votantes, un partido político tiene el deber de desentenderse de todos aquellos que no cumplen con los patrones morales de las instituciones.

Evidentemente, que el partido debe ejercer sus opciones cuidándose de no afectar la presunción de inocencia que cubre a toda persona, pero debe realizar los gestos, aunque sean simbólicos, que demuestren su rechazo a esas conductas.

Se recuerda que el año pasado, los Estados Unidos sancionaron a Ángel Rondón Rijo por el caso Odebrecht, el mismo por el que ha sido acusado Díaz Rúa, amparándose en la ley Magnitsky que a partir del 2016 se aplica a situaciones en cualquier país.

En consecuencia, no bastan las buenas razones. Es preciso que los partidos se pongan a la altura de las circunstancias. Como dijo Duarte, este pueblo tiene hambre y sed de justicia desde hace tiempo y corresponde a las instituciones públicas saciar esa sed. He ahí el motivo para una reunión urgente de la dirección de los partidos.

atejada@diariolibre.com

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