Una jugada que se veía venir...

La información servida ayer por el Departamento de Estado de los Estados Unidos decía así:

“Llamada del secretario Pompeo al presidente de la República Dominicana Danilo Medina.

Lo que aparece más abajo es atribuible al vocero Morgan Ortagus.

El Secretario de Estado Michael R. Pompeo habló ayer con el presidente Danilo Medina de la República Dominicana. Los dos discutieron la importancia de que todos los actores políticos en la República Dominicana preserven las instituciones democráticas, y respeten el Estado de Derecho y la Constitución, particularmente en el período previo a las elecciones del 2020 en la República Dominicana.”

Tengo meses diciendo que el gran obstáculo para la reelección del presidente Medina no iba a venir de dentro sino de fuera, ya fuese en la forma de nuevos datos del caso Odebrecht, o de la injerencia de poderes externos, como los Estados Unidos, por una variedad de temas.

El PLD, por diversas razones, nunca fue un socio confiable para los Estados Unidos, pues no ha seguido la “línea” de ese poder hegemónico.

Podremos hablar de soberanía, de la igualdad jurídica de los Estados, de la no injerencia en los asuntos internos, pero toda la teoría que sustentaba esas doctrinas cambió con el hecho fáctico del poder y de las zonas de influencia de las grandes potencias.

Esta declaración, surgida ante la inminencia de una posible reforma constitucional, cambia el juego. Salva a Danilo el hecho de que no ha dicho aún si aspiraría. ¿Habrá una salida negociada o bandera blanca?

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