×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
opinion

Cómo debe ser la Constitución

Hay mucha confusión sobre lo que es una constitución rígida.

Lo que determina que una constitución sea rígida es que tenga un procedimiento especial de reforma, -y la nuestra lo tiene- no que sea más o menos fácil reformarla.

Ahora bien, existen controles que hacen más difícil la modificación, dependiendo del deseo de los autores de la Constitución.

Las nuestras siempre han sido rígidas, pero de fácil modificación, y esto ha dado resultados frustratorios a veces, pero en otros casos ha sido la tabla de salvación en crisis históricas.

Piénsese en la crisis de 1994. El acuerdo de solución fue recortar el período a dos años y, gracias a la flexibilidad de la Constitución, se pudo hacer en pocos, días antes del 16 de agosto cuando finalizaba el mandato de las autoridades.

Si hubiésemos tenido una Constitución llena de cerrojos, esa crisis política no hubiese podido resolverse, y quién sabe lo que habría pasado en este país.

Por otra parte, una constitución rígida no quiere decir inmutable. Ninguna generación puede imponerle un candado a las nuevas generaciones que vivirán nuevas circunstancias y nuevas crisis. Todo seguro que se agregue a la Constitución actual no debe convertirse en un nudo Gordiano que deba ser roto por la espada del caudillo triunfante. Las constituciones no deben ser así.

En estas circunstancias, lo ideal es no seguir jugando con la Constitución. Piénsenlo un poco mejor y, fuera del calor de las rivalidades presentes, busquemos la mejor fórmula. El calor no es un buen momento para reformas.

atejada@diariolibre.com