×
Versión Impresa
versión impresa
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Tengo miedo de irme de fiesta, y luego enterarme que fui violada

Un nuevo miedo nace de la normalización del abuso sexual

Expandir imagen
Tengo miedo de irme de fiesta, y luego enterarme que fui violada
La violencia sexual y el juicio público que sufren las mujeres. (FUENTE EXTERNA)

Recientemente agregué un nuevo temor a la lista de "cosas que pueden ocurrirme por ser mujer". Por primera vez en mucho tiempo, me dio miedo salir de fiesta, despertar sin recordar lo sucedido la noche anterior y descubrir en redes sociales que fui abusada por seis "hombres".

Me aterra pensar que, si algo así me ocurriera, la gente optaría por cuestionar mi vestimenta, mis acciones o mi pasado, usándolos como excusa para restar importancia al abuso, o insinuar que lo provoqué.

Temo que, tras ser vulnerada físicamente, las redes sociales se inunden de un video en el que estoy indefensa, inconsciente y violentada, y que encima me juzguen por ello. Me da miedo que difundan mi fotografía, divulguen mi situación sin empatía ni respeto y me recuerden constantemente algo con lo que aún no sé cómo vivir.

Me asusta que cientos de usuarios en internet pidan ver aquel audiovisual en el que soy abusada, como si fueran simples espectadores de un filme, que para mí fue una realidad.

¿Sabes qué más me aterra? Escuchar conversaciones en las que "analizan" los motivos por los cuales consideran que no fui violada, drogada ni agredida.

Me horroriza imaginar que, además de vivir un infierno así, se me niegue la oportunidad de seguir adelante sin ser señalada de por vida como "la joven que fue abusada en grupo".

Temo ser sometida al juicio público y moral de una sociedad que se alimenta del morbo y que exige conocer cada detalle retorcido para poder creer que fui víctima. Me da miedo que, pese al daño recibido, sea yo quien tenga que demostrar que me dañaron.

No sé si este miedo es infundado. No creo que sea paranoia, no cuando existen casos como el de G.P., una joven de 21 años abusada por seis "bestias" en Villa González, Santiago, quien, además de sufrir la crueldad de un audiovisual que mostraba la pesadilla que vivió en marzo, también tuvo que enfrentarse a la falta de empatía y a la revictimización de la sociedad.

El miedo crece al ver en los medios otros casos de violaciones grupales; porque aún hay quienes, ante la noticia, lo primero que comentan es "mándame el video"; porque en redes sociales vulneran la integridad de la víctima exponiendo su imagen, en vez de las de sus agresores; porque todavía hay quienes la culpan por salir de fiesta o por no denunciar antes.

Por todo eso, hoy tengo un nuevo miedo, simplemente por ser mujer.

TEMAS -

Periodista, graduada de Comunicación Social en la Universidad Católica Santo Domingo