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De Davos a Dajabón

El mundo se prepara para dar otro salto cuántico en su productividad y generación de riqueza, pero ésta pudiera aislar aún más a algunos

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De Davos a Dajabón
República Dominicana ante el cambio tecnológico: crecimiento sin redistribución. (FUENTE EXTERNA)

La reunión de líderes mundiales, políticos, de negocios, e intelectuales que se celebra anualmente en Davos, Suiza arrancó en 2026 con una admisión importante: ha perdido relevancia, de hecho, las palabras exactas de su nuevo director, Larry Fink, son de que ha perdido legitimidad.

La principal razón por la que las reuniones de mucho bombo y planes altisonantes son poco relevantes es porque demasiados manejos públicos inadecuados han resultado en otro fenómeno global: la desconfianza institucional. Según algunos, esto ha conllevado a los discursos populistas. Otros ven los cambios políticos como necesarios procesos re-equilibrantes.

A esto se suman los retos de la inteligencia artificial, que amenaza con eliminar puestos de trabajo - incluso calificados - y rediseñar todas las interacciones sectoriales que, además, prometen alterar permanentemente la relación capital-trabajo, generando un coctel de alta alcoholemia.

Fink resaltó que el mundo ha creado más riqueza desde la caída del muro de Berlín en 1989 que en toda la historia humana previa. Esta generación extraordinaria de bienestar material ha presentado dos resultados. La primera ha sido una concentración intensiva de los ingresos en muy pocas manos.

Concomitantemente, sucedió otro hecho tal vez más relevante. En el momento de mayor población mundial jamás, 1,500 millones de personas han escapado a la pobreza extrema. En 2024 el presidente argentino Milei señaló que gracias al capitalismo el índice de pobreza cayó de 95% en 1800 a 5% antes de la pandemia.

Fue la globalización de los años noventa la que exportó trabajos de fábrica (o cuello azul) a países en vías de desarrollo con menores salarios, esto aumentó ganancias y distribuyó bienestar pero también acarreó importantes cambios sociopolíticos, concentrados en los países desarrollados que exportaron tales puestos sin ofrecer labores sustitutas a sus trabajadores quienes cayeron en la depresión y la drogadicción.

Ahora, la inteligencia artificial amenaza con repetir el patrón, pero con los trabajos de ´cuello blanco´ señala Fink. Mientras, las bolsas financieras siguen su trayectoria estelar y los indicadores macroeconómicos muestran mejorías que la mayoría no entiende.

Para República Dominicana, gran beneficiaria de la globalización que inició con el establecimiento de las zonas francas bajo la iniciativa para la Cuenca del Caribe del presidente Reagan, la crisis bancaria de 2003 marcó un punto de quiebre que redujo la proporción de masa salarial sobre el PIB a la mitad. Así, los aumentos de productividad han acarreado a favor del capital.

Dentro del país, las regiones de Ozama, Cibao Norte, Valdesia, junto con la región turística de Yuma, acaparan las dos terceras partes del PIB y la mitad de la población. Esto significa que las otras seis regiones, y la otra mitad de la población, producen apenas un tercio del PIB nacional. ¿Cómo reaccionará el aparato productivo, y la distribución del PIB, ante el cambio tecnológico que se avecina?

Las conversaciones en Davos se centrarán en cinco temas: geopolítica, inteligencia artificial, clima (llegaron 1,700 aviones privados), preparación de la gente y crecimiento económico.

Sobre el crecimiento económico, el consejo de economistas está dividido entre aquellos preocupados por el peso de las turbulencias derivadas de los escollos comerciales, energéticos y geopolíticos; y aquellos que creen en un crecimiento sostenido confirmado por el optimismo persistente de los mercados bursátiles.   

El discurso de Fink sugiere que esto pudiera obviar puntos importantes. "La prosperidad no es solo un crecimiento agregado. No se puede medir solamente por el PIB ni el valor de capitalización de mercado de las mayores compañías. Debe ser juzgada por cuantas personas pueden verla, tocarla y construir su futuro sobre ella. Davos, sí. Pero también lugares como Detroit y Dublín". Y Dajabón, añadiríamos aquí.

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Economista Senior de firma Intelligent Economics.