El guion democratizador
Las seis opciones de Estados Unidos ante el postrujillismo

Actuando sobre el terreno de juego, en medio del curso accidentado dominicano a sólo 4 meses del decisivo 30M, el enviado especial J.B. Martin trazó magistralmente el guion de la transición democratizadora en su memo a JFK. Razón de su designación como embajador ante el Consejo de Estado del 62 y el gobierno de Bosch del 63. En un sesudo análisis en octubre 61, este laureado periodista, escritor y redactor de discursos, entonces enganchado a negociador, pondera "Nuestras Opciones".
"En el pasado reciente hemos demandado "democratización" a Balaguer, deplorado "incidentes" violentos y llamado a moderación a las partes. La utilidad de esta política parece que ha llegado a su fin. Los eventos -la decisión de la OEA sobre las sanciones, la impaciencia tanto del pueblo como del régimen- la han sobrepasado. Necesitamos una nueva política.
Hasta ahora, en acuerdos preliminares, Ramfis nos ha estado diciendo lo que podría hacer si nosotros levantáramos las sanciones. Debemos reversar esto, retomando la iniciativa y diciéndole lo que él tiene que hacer antes de que acordemos levantar las sanciones. Nuestras fortalezas: sanciones y la flota. Fortalezas de Ramfis: la Fuerza Aérea. Fortalezas de la oposición: el pueblo.
Tenemos varias alternativas, todas malas. En orden a nuestro involucramiento, podemos:
- No hacer nada. Los dominicanos se las pasan diciendo "Sálvennos de nosotros mismos. Si ustedes no nos ayudan, podríamos matarnos unos a otros". Tentándonos a decirles, está bien. Pero no podemos. Nuestros intereses exigen que trabajemos para establecer un gobierno prooccidental, razonablemente estable, esperanzador y lo más libre posible, en esta importante área del mundo.
- Apoyar el actual régimen. Sería fácil: sólo tenemos que levantar las sanciones y enviar nuestro embajador. Pero podría costarnos el respaldo del pueblo dominicano en los años por venir. Y significaría, con toda probabilidad, la muerte o la cárcel de los líderes de la oposición y la virtual destrucción de la clase media. Y lo que quedaría de la oposición pasaría a la clandestinidad. Cuando eventualmente esta emerja para luchar, no estaría de nuestro lado. Si la presente revolución de la clase media es aplastada, probablemente nunca habrá otra. La próxima revolución será proletaria e izquierdista.
- Dejar que Ramfis y Balaguer se mantengan, forzar un verdadero gobierno provisional de coalición, despojar a Ramfis de su poder económico, mantener a sus tíos Arismendi y Héctor fuera del país, desbandar los aparatos de terror, establecer una gran apariencia de democracia, tratar de que algo de esto sea real, y enviar numerosas misiones de "ayuda", tanto civil como militar, para mirar las cosas desde dentro. Dado que ello implicaría permitir que Ramfis se quede, puede costarnos la simpatía de la gente. Pero puede que no si lo hacemos bien. Y debería garantizar la estabilidad, al menos por un tiempo.
- Ordenar a Ramfis abandonar el país y decirle que lo denunciaremos si no se va, que nunca reconoceremos un gobierno respaldado por él y apoyar una coalición de oposición. Podríamos salirnos con la nuestra. Complacería al pueblo. Pero no nos atreveríamos a colocar todo nuestro prestigio a descansar en una oposición tan desorganizada, solitaria e inmadura.
- Prolongar las sanciones tanto como sea posible, manteniendo presión económica y diplomática sobre Ramfis, subvertir su gobierno por medios clandestinos, enviar armas, apoyar una revolución e instalar a nuestro propio hombre en el poder. Esto podría fallar y tomarse un largo tiempo. Nuestro héroe revolucionario quizá no surja de inmediato, el temperamento de los campesinos y el ánimo de la gente en general no lucen favorables, el pueblo no tiene armas, y las Fuerzas Armadas y la policía secreta son fuertes y eficientes. Las posibilidades de éxito son bastante escasas.
- Enviar a los Marines y tomar el control. Esto fue posible en junio, aunque la excusa era endeble. Ahora es imposible -no hay excusa para ello y podría comprometer nuestra posición en otras partes del mundo. La única vía práctica para hacerlo es lavarnos las manos en los asuntos de la República, ahora, dejar que las cosas fluyan, alentar secretamente a la oposición, dejar que se inicie una masacre, tratar de evitar que esto se salga de control y que las vidas y propiedades estadounidenses se pongan en peligro, entonces enviar a los Marines. Debe haber una mejor opción.
Yo favorezco la opción 3. Al emprenderla, intentamos configurar un gobierno provisional que gobernará hasta que se pueda establecer una base viable para un gobierno democrático constitucional; para asegurar estabilidad durante ese período transicional; para salvar al pueblo de la tiranía. Manteniendo a Ramfis como Comandante en Jefe se asegura estabilidad y se mantiene la Fuerza Aérea fuera de las manos regordetas de Sánchez. Balaguer provee el puente entre él y la oposición. Nosotros tendremos que usar las misiones para mantener la tapa puesta durante un buen rato". En lo que se cuecen los ingredientes variopintos del caldo de Martin. "(Preferiría mucho más las misiones norteamericanas que las de la OEA. Pueden actuar con mayor efectividad).
En esta negociación le estamos dando a Ramfis: a) el derecho a permanecer como Comandante en Jefe (pretendemos no quererlo, pero ahora lo necesitamos); b) dinero por sus propiedades; y c) una posición en la cual proteja su propio honor y las vidas de sus amigos oficiales. Le estamos dando a la oposición: a) participación en un gobierno provisional; b) la salida de Arismedi y Héctor; c) la destrucción de Ramfis como un poder económico; d) el fin de los aparatos de terror; e) pasos hacia la realización de elecciones lo más libres posibles; f) la protección de Estados Unidos contra el terror.
Pienso que podemos tener más problemas vendiendo esta fórmula a la oposición que vendiéndosela a Ramfis. El éxito dependerá no sólo de la bondad de su contenido sino de la forma en que todo esto se haga. Negociaría con la flota visible en el horizonte. Esto daría un aire de gran dramatismo. Agradaría a la oposición -asumirían que la flota está de su lado. Y Ramfis entendería a la fuerza y sería más manejable si lo confrontamos con esto.
Debemos adoptar la premisa de que proponemos una transición asistida por nosotros mismos -que consideramos necesitan ayuda masiva para dar el gran salto desde una dictadura de 31 años a una verdadera democracia. Veríamos los próximos 2 años de gobierno provisional como un período de convalecencia para una sociedad enferma. Debemos decirles a ambos lados que este es el mejor trato que pueden tener. Y debemos dejarle absolutamente en claro a Ramfis que, si alguna vez muestra señales de girar a la izquierda, actuaremos. Debemos fijar plazos firmes y hacer demandas y ofertas concretas."
Bajo esta lógica, el 15/10/61 Ramfis debe anunciar la salida de Negro y Petán y un plan para la familia. Deportar a López Molina y otros MPD. Disolver SIM y bandas oficiosas. Refrenar represión. La venta de holdings de los Trujillo a una Fundación. Simultáneamente, Balaguer anunciaría:
- "Que, a fin de asistir al país, está solicitando a EE. UU. el envío de numerosas misiones. Entre ellas:
a) Misión Militar de 50 oficiales y 150 efectivos (Nota: el coronel Ed Simmons, USMC, ahora en el país, debe ser consultado. Las tropas deben seleccionarse cuidadosamente. Su propósito aparente es ayudar a Ramfis a reorganizar y retener sus fuerzas armadas. Su real propósito es prevenir un golpe de Estado. Debe ser Balaguer quien solicite esta misión, no Ramfis, para reafirmar su rol como Comandante en Jefe).
b) Misión Financiera (Nota: objetivo oficial ayudar la recuperación económica. En adición, vigilar la caja -las finanzas).
c) Misión de Planeamiento gubernamental con propósito de ayudar a planificar programas de reforma social. En adición, mantendría un ojo sobre los políticos.
d) Misión Legal para asistir en la revisión constitucional, en especial en el establecimiento de una justicia independiente y respaldar la transición a un gobierno constitucional a partir del gobierno provisional.
e) Misión Agrícola para prestar asistencia técnica y planear la redistribución del extenso holding propiedad de los Trujillo.
f) Misión de Prensa para conseguir lo más parecido a un periodismo real.
g) Misión Laboral de la AFL-CIO para asistir en organización sindicatos libres del control oficial.
h) Misión de Inteligencia para establecer un cuerpo de seguridad que reemplace al SIM.
i) Misión de Entrenamiento Policial (tal vez la misión chilena sería suficiente y no se requeriría otra).
2. Que el Congreso ha sido disuelto.
3. La posposición de las elecciones por 2 años.
4. La invitación a los tres grupos de oposición -UCN, 14 de Junio, PRD- a formar una Junta Provisional de coalición que gobernaría durante 2 años, iniciando el 1ro de noviembre.
Este gobierno provisional ejercería ambas funciones ejecutiva y legislativa. Balaguer lo presidiría. Integraría cuatro miembros adicionales -uno de UCN, 14 de Junio y PRD- y un militar escogido por el voto de 3 de los primeros 4. (Nota: la composición de la Junta es el corazón del futuro y es extremadamente difícil). Podría ser mejor tener 2 de cada partido -Balaguer y otro miembro del Partido Dominicano, y UCN, 14 de Junio y PRD- más un militar. Dado que la gente de UCN es más confiable, me gustaría ver 3 de ellos en la Junta y sólo uno de los otros dos. Pero esto podría ser imposible e intentarlo contraproducente (un búmeran).
Puedo visualizar vastas dificultades en cualquier arreglo que se logre y la formación de bloques internos indeseables. Pero algo tiene que ensamblarse. UCN ha propuesto que ninguno de los miembros de la Junta sea dirigente de partido. Yo me opongo -si queremos establecer partidos responsables y viables, tenemos que empezar ahora. Ahora es cuando los grupos de oposición tienen que aprender a pescar o cortar el cebo.
5. Abolir el 5 % de descuento al sueldo de los empleados públicos para el Partido Dominicano.
6. Establecer un programa de ayuda oficial con ese dinero. Deshabilitar al Partido Dominicano como agencia de asistencia social."
En carpeta figuraba el sensitivo destino del emporio empresarial de Trujillo y 12 ingenios. Y el reparto de la cuota azucarera cubana de más de 3 millones de TN en USA. Mega negocios.
José del Castillo Pichardo