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El valor sentimental

Personajes de profundidades notables para un espectador atento: no solo un film sobre otro film

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El valor sentimental
Dos hermanas enfrentan el peso creativo de su padre director. (FUENTE EXTERNA)

Se concluye que hacer una película sobre el arte de hacer películas se parece a un asunto joyceano, como podría decir el personaje Borg. En el marco de la creación, podría darse el caso de que "leamos la película" de manera extensa, sin dejar de lado el asunto personal de los que intervienen. Seguimos la manera en que el guión establece su raya para llevarnos a presenciar personajes bien delineados.

Ya sabemos que Sentimental Value (con la producción de María Ekerhovd y Andrea Berentsen Ottmar), logra dar en el clavo: se trata de una película que rastrea de manera superba la psicología de personajes importantes, incluyendo al padre de la protagonista, director en una producción de Netflix. La lectura paralela se nos presenta como si se tratara de una puesta en escena sobre lo contemporáneo: qué es hacer un film en estos días, pero todo resulta plausible en torno a la química de seres que andan con soltura por un escenario de atentas y profundas complejidades. Imperdible el momento en que el director Borg le canta sus quinientas al comentarista que va a hacerles una entrevista. Dice: "Estás ante la mejor actriz de su generación".

La actriz en la película dentro de la película será la hija del director, a la que le lleva el guión, pero que ella no lee hasta que Agnes, su hermana, se lo da con cierto carácter de seriedad. Sin estatuir alguna quimera, es entonces cuando todo entra en escena: el nieto pequeño tiene su papel y esto termina siendo una de las últimas escenas de un film que tiene todas las de ponerse bueno en las críticas de los conocedores y en las palabras de los fans.

Es un asunto noruego, dirigido por Joachim Trier de una manera prodigiosa, sin cabos sueltos. La escribió junto a Eskil Vogt y se ve de manera perfecta a las dos hermanas: Nora (Renate Reinsve) y Agnes (Inga Ibsdotter Lilleaas), en su reunión con su padre Gustav Borg (Stellan Skarsgård) y la actuación de Elle Fanning.

En los BAFTA 2026 ganó la mejor película en lengua no inglesa. En los Premios Goya 2026 ganó la mejor película europea.

Podemos argumentar que la película tiene que ser reevaluada por la crítica: esperamos que se escriba todo a lo que pertenece, toda vez que tiene una maravillosa parte rítmica, con tomas de memorable postura. Nos parece que este es el aspecto duro de la película: la belleza que es posible captar de un modo eterno e indudable. Las actuaciones son extraordinarias, perdón por el énfasis, pero así están dadas mis palabras a pocos minutos de haber visto cómo los actores escenifican una puesta en marcha que nos parece eterna. Acaba de resultar poderosa sobre el tema de un padre que retorna y de la manera en que enfoca todo el sistema de la lectura de un guión que ahora nos parece más adecuado para una innegociable lectura profunda: la película sobre la película, algo que puede tomarse como filón eternizado para leer una obra dentro de otra, como las muñecas rusas de otros tiempos. Pero nada que ver.

Como el personaje Borg dijo: no es fácil escribir el Ulises con todo el ruido de una ciudad atrás, y es cierto. Para eso tenemos a Santo Domingo como ejemplo, donde muchos lugares nos invitan a la escena de salir y otros, con otros límites, nos invitan a entender la película de otras vidas, antes de llegar a conclusiones mayores. Que la película te haya despertado propuestas existenciales, ya es ganancia.

La película ganó el mejor guión en los AACTA Awards. Las principales tomas fotográficas comenzaron en agosto de 2024 en Oslo. Tuvo 63 días de rodaje hasta finales de noviembre, con música de Hania Rani.

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El autor es mercadólogo, escritor y melómano nacido en 1974.