Como leer el WEO
Los pronósticos de crecimiento para 2026 se ajustaron a la baja pero están influenciados por eventos actuales, como también lo fueron en 2025

La reciente reunión de primavera del FMI se plasma en el reporte WEO (World Economic Report). Como era de esperar, sus predicciones para el crecimiento económico del año han sido modificadas a la baja por el conflicto en el golfo pérsico. Los titulares respecto al tema van desde avisos de ralentización hasta temores de recesión mundial con posible estanflación.
Aunque el crecimiento mundial se espera que ralentice de 3.4 % en 2025 a 3.1 % en 2026, una lectura más detallada revela que las economías individuales presentan una variedad de escenarios.
Los pronósticos actuales prevén que la economía de Estados Unidos acelere, de 2.1 % en 2025 a 2.3 % en 2026. México esperaría un repunte importante de 0.6 % a 1.6 %. También Alemania y países petroleros fuera del golfo como Nigeria y Rusia se verían favorecidos, estimados que no llegan a titulares.
En contraposición, Francia e Italia se mantendrían estables, mientras que España, Canadá, Reino Unido y Japón verían disminuidas sus tasas de crecimiento. China y los países del golfo serían los más negativamente afectados.
Importantemente, las economías de bajo ingreso aparentemente mantendrían su mismo nivel de crecimiento que el año pasado, un nada despreciable 4.8 %. Que muchas economías más pequeñas no se vean afectadas por la contienda reduciría las desigualdades socio-económicas internacionales.
Como principal socio comercial de R.D. el devenir económico de EE. UU. es el factor internacional más determinante de la trayectoria económica nacional. Esto así, ¿qué puede esperarse para R.D. en lo que resta del año?
Los pronósticos oficiales han rebajado el crecimiento esperado de 4.5 % en enero a 3.75 % actualmente. En todo esto, la duración del conflicto será crucial. Actualmente se espera no se prolongue más allá del segundo trimestre, generando un precio promedio del petróleo para 2026 alrededor de USD 81.0/bbl, superior al originalmente presupuestado, lo cual tendrá implicaciones fiscales por los subsidios. Esta carga fiscal habrá motivado la rebaja al país de categoría ´positiva´ a ´estable´ según anunció Fitch ayer.
Si no descendieran los precios petroleros, pudiera resultar valedero el escenario pesimista del WEO de un crecimiento mundial reducido a 2.0 % y una inflación de hasta 6.0 %, también con grandes variaciones entre países.
Aquí es importante reconocer la sensibilidad de los pronósticos a las noticias momentáneas. El WEO de abril pasado redujo su pronóstico de crecimiento mundial a 2.8 % por efecto de ´tarifas no vistas en un siglo y un ambiente altamente impredecible´. El resultado fue un crecimiento mundial mucho mayor, de 3.4 %, donde EE. UU., cuyo pronóstico de crecimiento se había rebajado a 1.8 %, pudo crecer al 2.1 % a pesar de los aranceles.

En República Dominicana ocurrió lo contrario. Inicialmente se estimaba un crecimiento de 4.5 % para 2025, resultando una desaceleración a 2.1 % por razones primordialmente internas. Esto es importante pues el reporte del Artículo IV del FMI en diciembre pasado preveía que la retoma del crecimiento en 2026 dependía de inversiones externas las cuales cubrirían el déficit corriente, y de un aumento de la inversión pública financiado por la reducción de pérdidas eléctricas y mejor focalización de los subsidios.
Como un importador de productos petroleros R.D. es vulnerable al alza de precios petroleros, pero su impacto pudiera ser neutralizado por los vínculos económicos con el mercado estadounidense, si este lograra resultados positivos para final de año. A notar, la inversión externa ha crecido en 2026. Esto así, no deben confundirse los efectos de eventos internacionales negativos con el impacto de deformas fiscales persistentes y prolongadas. El WEO puede leerse como una alarma, pero es más útil como plantilla de soluciones estratégicas, que es como lo han interpretado los grandes mercados.



Ellen Pérez Ducy