El costo de la cultura
El arte es historia viva y diálogo social. Améritan apoyo las formas no comercializables de una industria de identidad

El arte es una deformación o reformulación de lo real, un imaginario que nos revela lo certero. Esto resulta en que el valor del arte sea intangible, subjetivo y variable; hechos que dificultan el establecimiento de precios. De hecho, hay arte no comercializable.
Llama la atención que, desde el arte rupestre hasta el renacimiento, los artistas no firmaban sus piezas, luego firmaban detrás del lienzo o debajo de la escultura, para no interrumpir la composición de su obra, la cual priorizaban como un legado.
Con el advenimiento de las comisiones por los emperadores, el papado y las noblezas, los artistas comienzan a dar relevancia a su mayorazgo intelectual y artístico. Así, la firma es propiedad y es serialización. Y por tanto comercialización, aunque no industrialización, pues el alto arte, hasta ahora, se caracteriza por obras únicas.
La ironía es que cuando el arte llega a ser industria, y foco de fortunas, su creciente valoración no acredita a favor de los artistas, si no de los compradores que revenden.

¿Vale la pena, entonces, fomentar el arte, invertir en él?
Sí. Como expresión cultural, el arte es la condensación excepcional de un discurso grupal, sin la cual los pueblos se vuelven economicistas. Un pueblo sin expresión artística es un pueblo muerto, pues, "no solo de pan...".
Y es que el arte y la religión son los dos salvavidas de la humanidad que permiten sobrellevar la supervivencia material. E interesantemente, su importancia incluso crece cuando la supervivencia es cuestionada, manifestando su rol como identificador. El arte "no solo es belleza, es pregunta, reflexión, contraste, revolución y tensión entre lo que sabemos y lo que intuimos" dijo Antonio Banderas ante el Papa en España.
Arte, por tanto, es espíritu que piensa. Y el país necesita pensar.

Recientes exposiciones en el Museo de Arte Moderno enriquecen el discurso nacional. Una retrospectiva compendia a fundadores de la pintura dominicana con innovadoras pintoras (FAO, Mujeres y Agricultura), mientras otra recorre la trayectoria de un destacado talento nacional cuyas obras son históricamente profundas, intrépidamente futuristas y delicadamente introspectivas.
En su discurso en la apertura de "Tres Décadas Esenciales" la crítico de arte Marianne de Tolentino resaltó que el arte contemporáneo puede ser también estético - un alivio en los tiempos en que la Bienal de Venecia oscila entre un arte estéril y la micción como ´performance´, reflejo de un mundo turbulentamente desorientado -.

Pero la pregunta clave fue ¿Dónde está la generación de relevo? Luego del tsunami cultural que fuera la escuela de arte de Chavón, cuando la familia Bludhorn lograba becas en el exterior para los más aventajados, la marea retrocedió y pocos artistas surgidos en este milenio han logrado reconocimiento internacional.
Hoy, jóvenes dominicanos con mensajes escondidos entre sus ojos y sus dedos tienen pocos lugares dónde dirigirse para probar suerte en aquel indefinido mundo del arte. Pero los necesitamos. Porque el arte conmueve, exalta el espíritu y cristaliza la sociedad y su momento. Es como aprender otro idioma. Y cada pueblo y cada tiempo tiene el suyo.

A notar, varias instituciones privadas han complementado la función cultural del Estado, ofreciendo espacios ricos en reposo, reflexión y recuerdo. Sin embargo, se inclinan por exponer colecciones propias de artistas dominicanos ya consagrados. Por suerte, también auspician concursos donde las nuevas voces encuentran eco. El resto del camino es tarea de unas pocas galerías de público privilegiado y rentabilidad incierta.
Falta mucho más. La urbanización requiere de un elemento humanista. En ese sentido, convendría que el Estado y los mecenas invirtieran en la formación y socialización del arte, incluso no comercializable, pero de alto valor, porque el costo de promover el dialogo cultural no es muy alto, pero el precio de obviarlo se asemeja a no tener patria.

Ellen Pérez Ducy