La IA: cuando hablen las paredes
La gente está preocupada con la IA y con razón: se mencionan varios escenarios
Es cierto que no sabemos lo que ocurrirá en poco tiempo. Lo que algunos auguran son escenarios donde no todos actúan como protagonistas. Se nos habla de robots, de nano robots y demás yerbas. El temor de algunos es que no podamos dar vuelta atrás. Son apoteósicas las palabras de algunos. Por ejemplo, un famoso actor acaba de decir que él apuesta al género humano. Nuestro querido artista pop dice que aunque unas máquinas les hablen a las otras, no pasará un desastre.
Dice un famoso empresario otro asunto a lo que debemos poner atención: otros argumentan que éste quiere ir a Marte a vivir (el viaje se hace en 6 meses), pero ya sabemos que allí no hay oxígeno. Otro apuesta por un búnker en Hawái que atisba un apocalipsis de esos que vemos en algunas obras de ciencia ficción. Me acuerdo ahora haber leído a Frederik Pohl, a Isaac Asimov y a Harlan Ellison, este último en una antología compendiada por un autor argentino. Ya no tenemos que tenerle miedo a mencionar autores de ciencia ficción: estamos hechos de esa prueba.
La IA es un tema que viene y que va; muchos la ven como un regalo de Dios, aunque otros piensan que se desatarán los demonios en pocos días. Si le preguntamos a un famoso magnate mexicano quizá este nos diga que ayudará al trabajo. En todo caso, pensar en la IA nos demuestra que somos nosotros —como piensa nuestro artista—, los que las administramos. Dice nuestro artista pop que cuando las paredes hablen entonces tendremos que tener temor. En todo caso, la IA merece un análisis a fondo. Me gustó el comentario de una persona de la radio cuando dijo (lo vi en Instagram), que él le habla con cuidado y con respeto y hasta cariño a la IA, para curarse en salud. Nadie sabe.

León de Moya