Conspiración
Existe una conspiración contra el desarrollo dominicano. Conspiran los funcionarios torpes, los empresarios tímidos, los sindicalistas burgueses, los "tígueres" líderes de masas y, por supuesto, los políticos en general.
En lo único en lo que todos están de acuerdo es en coger lo suyo primero, y si sobra, lo salen a buscar también.
Desde el gobierno esquilman a todo el que trabaja para mantener su clientela parasitaria. Desde el empresariado sólo buscan lo fácil. Desde los sindicatos, sabiendo que no tienen fuerza, vociferan, pero no levantan el brazo de la protesta, y los "tígueres" que se escudan en "federaciones", sólo responden a la ley de la selva para lograr sus propósitos.
Y los políticos que han encontrado en la gran canasta de oportunidades del Estado su forma de ascender social y económicamente, se han olvidado del recato y de la función esencial de la política, para sólo pensar en el interés particular. Como lo que importa es el dinero, todo está permitido, y todo es legítimo. Sólo una revolución moral nos salva.
Diario Libre
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