De buena tinta - Luis de León, puesto en su puesto
Desautorizan al inquieto líder de Fuerza Boschista
Luis de León no es tan carpetoso como su tocayo Inchausti, pero se mueve más que una liebre perseguida, y no se para nunca.
Cansa hasta a los muchachos que lo acompañan en ofrendas florales o marchas en fechas consagradas, pues el patriotismo lo desborda y enseña con el ejemplo.
Igual gusta de andar declarando sin medir las consecuencias, pues la suya se cuenta entre las más efectivas máquinas de notas de prensa. Cuando la cúpula de su partido se duerme y no reacciona rápido, la Fuerza Boschista replica con una potencia que nadie sabe de dónde saca.
Lo malo es que no consulta, o lo hace con compañeros que no han perdido la costumbre de teorizar en el patio trasero de la casa nacional. La sombra del limoncillo ya no refresca como antes. La semana pasada se fue de boca y hasta los curas cogieron su rebencazo, obligando al secretario general a sacar la cara y desautorizar al inquieto de Luis.
Las publicaciones se hicieron con el logo del partido, y esa confusión provocó más de un riesgo. Reinaldo recibió las quejas y puso las cosas en su lugar, pues sabe que la Iglesia no juega con bolitas.
Cansa hasta a los muchachos que lo acompañan en ofrendas florales o marchas en fechas consagradas, pues el patriotismo lo desborda y enseña con el ejemplo.
Igual gusta de andar declarando sin medir las consecuencias, pues la suya se cuenta entre las más efectivas máquinas de notas de prensa. Cuando la cúpula de su partido se duerme y no reacciona rápido, la Fuerza Boschista replica con una potencia que nadie sabe de dónde saca.
Lo malo es que no consulta, o lo hace con compañeros que no han perdido la costumbre de teorizar en el patio trasero de la casa nacional. La sombra del limoncillo ya no refresca como antes. La semana pasada se fue de boca y hasta los curas cogieron su rebencazo, obligando al secretario general a sacar la cara y desautorizar al inquieto de Luis.
Las publicaciones se hicieron con el logo del partido, y esa confusión provocó más de un riesgo. Reinaldo recibió las quejas y puso las cosas en su lugar, pues sabe que la Iglesia no juega con bolitas.
Diario Libre
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