De buena tinta - Malos espíritus en el Reformista
Entre los coloraos hay gente que no quiere darle tiempo a la reforma para que pruebe sus bondades
El PRSC es un buen partido en la letra, aunque tal vez no lo sea en el espíritu. Los Estatutos configuran una organización serena, y si se aplicaran como manda la ley, los reformistas podrían dar clase de institucionalidad.
Sin embargo, no ocurre así en la práctica. Hay quienes quieren ponerse botas de dictadores y otros que sienten fervor por el caos. Los primeros quieren desconocer lo escrito y los segundos arman una bronca por cualquier tontería.
En la última reunión de la Comisión Ejecutiva hubo de unos y de otros, cuando esos encuentros debieran realizarse en santa paz, pues sólo hay que observar lo establecido.
Dicen que cuando Quique vuelva habrá otro zafarrancho, pues no se cree que se resigne a la derrota institucional de días atrás, con lo que podría crearse una situación de guerra interna. Si se llega a ese extremo, hay quienes tienen bajo la manga una carta que sería el acabose.
Muchos reformistas no se han leído a conciencia los Estatutos y no saben que en la última página hay un artículo 150 que consagra el fallo revocatorio, que es una figura jurídica proveedora de conflictos políticos. Ahí está el caso de Venezuela.
¿Se atreverá alguien a plantear su uso cuando surja un nuevo lío?
Sin embargo, no ocurre así en la práctica. Hay quienes quieren ponerse botas de dictadores y otros que sienten fervor por el caos. Los primeros quieren desconocer lo escrito y los segundos arman una bronca por cualquier tontería.
En la última reunión de la Comisión Ejecutiva hubo de unos y de otros, cuando esos encuentros debieran realizarse en santa paz, pues sólo hay que observar lo establecido.
Dicen que cuando Quique vuelva habrá otro zafarrancho, pues no se cree que se resigne a la derrota institucional de días atrás, con lo que podría crearse una situación de guerra interna. Si se llega a ese extremo, hay quienes tienen bajo la manga una carta que sería el acabose.
Muchos reformistas no se han leído a conciencia los Estatutos y no saben que en la última página hay un artículo 150 que consagra el fallo revocatorio, que es una figura jurídica proveedora de conflictos políticos. Ahí está el caso de Venezuela.
¿Se atreverá alguien a plantear su uso cuando surja un nuevo lío?
Diario Libre
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