Balde de agua fría a los congresistas
Les halaron las orejas en su propia casa
Ayer se inauguró el XI Foro Parlamentario Iberoamericano 2022 en el Congreso Nacional y allí el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, ofreció unas cuantas ideas que, si supiera donde estaba metido, quizás las hubiera repensado, pero no fue así.
El político reconoció que existe una percepción generalizada de que los congresistas son grupos privilegiados de personas que reciben beneficios no justificados e instó a que, ante esa baja valoración, los parlamentos mejoren esa imagen con un antídoto muy simple: la transparencia total.
Cuando el personaje hizo el planteamiento no pocos se miraron entre sí o compartieron risitas cómplices, como hablando de forma telepática, queriéndose decir que estaban pensando en lo mismo, en que el hombre se volvió loco.
¿Transparencia total?, qué es eso, se plantearían algunos de los legisladores presentes. Creo que Allamand no sabe que por ese lugar hay legisladores que entienden que son príncipes, que merecen tratos especiales, como importar vehículos de lujos con exenciones, y que pueden quedarse en el puesto a pesar de estar acusados de narcotráfico. Pregunte Allamand, pregunte.
