Santo Domingo, la ciudad a oscuras
La capital necesita un mejor alumbrado
Todos los que vivimos en Santo Domingo, de una u otra manera, hemos aprendido a adorar esta ciudad, con todos sus pros y contras.
Su crecimiento acelerado (y también bastante desordenado) ha provocado más de un dolor de cabeza y temas que deben ser resueltos si queremos vivir en una mejor ciudad como, por ejemplo, el tema del alcantarillado.
Pero hay otro que está muy vigente y que pocas veces se menciona como un punto a resolver.
Y se trata de la iluminación de la ciudad capital.
Santo Domingo debe de ser una de las capitales menos iluminadas de todo el continente, y no pretendemos exagerar con esa afirmación.
Calles, avenidas, elevados, pasos a desnivel tienen muy poca o nula iluminación, convirtiendo el tránsito nocturno en algo así como una verdadera ruleta rusa.
Hay que reconocer que el tema de la iluminación de los túneles de la avenida 27 de Febrero y el de la Núñez de Cáceres ha sido bien manejado, en los últimos tiempos, pero el fracaso en las otras áreas es casi absoluto.
¿A quién le toca? ¿Alcaldía, Obras Públicas o a las Distribuidoras? Alguien que dé la cara.
