El Senado quiere controlar la prensa
Pone cotos a las acreditaciones de los periodistas
Hemos insistido en este espacio en las formas de censura oculta que practican diversas instituciones públicas de esta administración.
Ahora el turno le toca al Senado, donde solamente se puede acreditar un periodista y un videógrafo por turno de mañana o tarde, o sea, cuatro personas en total.
El tema es que, si el periodista acreditado en ese turno se enferma, está de vacaciones o es asignado a otra tarea, el medio se queda sin la posibilidad de cubrir el Senado a esa hora. La medida es ridícula, pues lo normal es que se tengan acreditados a diversos periodistas, de modo que la cobertura esté siempre garantizada, no se trata de enviar allí a todos los reporteros al mismo tiempo.
Sepan en el Senado, y en otras instituciones públicas, que ese tipo de medidas son formas solapadas de censura, pues buscan mantener un control de los accesos de la prensa al trabajo legislativo, que no procede.
Acaben de entender que vivimos en una democracia y que los periodistas son pieza fundamental en ese engranaje, aunque a algunos no les guste esa idea.
El presidente del Senado, Eduardo Estrella, es un hombre de democracia, contamos con su sabia intervención para resolver este asunto.