El equipo dominicano está como un cañón
República dominicana luce lista para el Clásico Mundial tras serie contra Detroit
La serie disputada por la República Dominicana frente a los Tigres de Detroit dejó la impresión clara de que el equipo está listo para el Clásico Mundial de Béisbol.
Hubo bateo consistente, oportuno, de ese que presiona al rival desde la primera entrada. Hubo también brazos firmes, lanzadores que mostraron control, temple y la capacidad de salir de situaciones complicadas sin perder la calma. Pero quizá lo más alentador fue otra cosa menos visible en las estadísticas: el espíritu competitivo.
Se vio un equipo concentrado, con ritmo, con química en el terreno. Esa mezcla -talento, preparación y actitud- es la que suele marcar la diferencia cuando llegan los juegos que realmente cuentan.
El Clásico Mundial ya inició. Y aunque en ese escenario ningún rival es pequeño, la República Dominicana llega con una ventaja que pocos pueden exhibir: su profundidad. Cuando se mira la rotación completa aparece lo que en el argot beisbolero dominicano se llama un trabuco.
Una alineación capaz de estallar ofensivamente en cualquier entrada y una defensa que, cuando está afinada, se convierte en muralla.
Habrá presión, naturalmente. Pero también hay razones para confiar. Cuando el talento dominicano encuentra ritmo colectivo, el béisbol suele inclinarse hacia donde late el corazón quisqueyano.