Aulas sin distracciones
Limitar el uso de celulares no significa rechazar la tecnología
La decisión del Ministerio de Educación de restringir el uso de celulares en los centros educativos representa una medida necesaria y oportuna para fortalecer la calidad del aprendizaje en las aulas dominicanas.
Durante años, docentes y especialistas han advertido sobre el impacto negativo de los dispositivos móviles en la concentración, la disciplina y el rendimiento académico de los estudiantes, especialmente en los niveles preuniversitarios.
Por eso, resulta significativo el respaldo expresado tanto por la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), como por entidades de padres, madres y tutores. Ese consenso evidencia que el debate ya no gira únicamente alrededor de la tecnología, sino, sobre la necesidad de recuperar espacios de atención, convivencia y formación integral dentro de las escuelas.
La sobreexposición a pantallas y redes sociales ha modificado hábitos de estudio, reducido la interacción presencial y aumentado distracciones en momentos clave del proceso educativo. Limitar el uso de celulares no significa rechazar la tecnología, más bien, establecer reglas claras para que su utilización tenga fines pedagógicos y no se convierta en un obstáculo para aprender.
El país necesita estudiantes más concentrados, críticos y conectados con el conocimiento. Respaldar esta medida es apostar por una educación más ordenada, de mayor calidad y enfocada en el verdadero propósito de las aulas: enseñar y formar ciudadanos.
