La UASD y una extraña tradición electoral
Elecciones en la UASD entre alianzas y viejas costumbres
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no solo es la academia estatal del país, sino también una especie de laboratorio político donde se confirman, una y otra vez, las hipótesis sobre una sociedad fascinada por el poder y el oportunismo. En ese vasto campus, los de derecha y los marxistas pactan con la misma facilidad con la que se pone una recarga en una banca de lotería: cuando se trata de asegurar un cargo, el pragmatismo criollo doblega cualquier ideología.
A propósito de las elecciones universitarias, que se celebrarán mañana, en la alta casa de estudios persiste una extraña tradición: el candidato a rector que queda en segundo lugar en un proceso electoral, termina ganando la rectoría en el siguiente certamen. Así ha sido durante mucho tiempo, y todo indica que esta vez no será diferente, en un momento en que peledeístas, leonelistas y perremeístas se han sumado al proyecto del maestro Jorge Asjana David.
En ese contexto, poco importan las propuestas, las novedades de campaña o los argumentos de los contendientes. El profesorado y el resto de quienes tienen derecho al sufragio en la Primada de América votan, sencillamente, por el que la tradición dice que va a ganar. A los demás solo les queda “arretar pa’ la próxima” contienda.
