Manos a la obra
El fallo del TC abre una nueva oportunidad para legislar sobre el alcohol
El Tribunal Constitucional hizo lo correcto al declarar inconstitucional el decreto que reguló durante dos décadas el horario para la venta de bebidas alcohólicas. Sin embargo, permitió que esa inconstitucionalidad continúe vigente por dos años más.
Es demasiado tiempo para un Congreso que aprueba con rapidez los proyectos que le interesan, pero suele dejar dormir los que generan controversias.
La ministra Faride Raful afirma que respetará la decisión. En realidad, el fallo apenas altera el escenario actual y deja el problema servido para la próxima administración.
Si existe voluntad política, Raful, conocedora del funcionamiento del Congreso, podría impulsar una iniciativa que establezca un marco legal moderno, construido sobre evidencia y consenso. El país necesita una regulación equilibrada, que proteja la seguridad ciudadana sin desconocer el derecho de los empresarios a desarrollar sus actividades ni el de los ciudadanos a disfrutar de espacios de recreación.
El TC evitó un vacío normativo, pero también concedió un plazo demasiado cómodo a un Congreso experto en postergar los debates incómodos. Dos años alcanzan para que el tema vuelva a engavetarse entre campañas electorales, intereses políticos y promesas incumplidas. La pregunta es si esta vez habrá voluntad de legislar o, simplemente, se dejará que el tiempo haga su trabajo.
