¿Y si estamos leyendo mal?
Crecimiento del padrón exterior reconfigura la lectura sobre la participación electoral
Tal vez el problema de la abstención electoral dominicana necesite una prueba PISA. Llevamos años mirando el 45.6 % de abstención de 2024 como si fuera una sola respuesta correcta, cuando quizás el ejercicio tenía dos partes y saltamos directamente a marcar la casilla más alarmante.
El estudio recuerda que dentro del país votó el 58.6 % del padrón, lo que deja una abstención interna de 41.4 %. Pero en el exterior, donde estaban inscritos 863,784 dominicanos, apenas participó alrededor del 19 %. Como ese padrón ya representa 10.6 % del total, su bajísima participación empuja hacia arriba la cifra nacional. En lenguaje de examen: el 45.6 % es correcto, pero sin mostrar el procedimiento se presta a conclusiones apresuradas.
Las matemáticas: en 2016, el padrón del exterior representaba 5.7 %; en 2020 subió a 7.9 % y en 2024 alcanzó 10.6 %. Mientras más crece esa población electoral que vive una realidad muy distinta fuera del país con sus propios problemas, y menos vota, mayor será su peso sobre el porcentaje general de abstención.
Tampoco saquemos cien en comprensión lectora demasiado rápido. Incluso eliminando por completo el voto exterior, queda un 41.4 % de abstención dentro del territorio. Y en las municipales de 2024, donde no existe ese factor externo, la abstención llegó a 53.33 %. Ahora, pensar que todo se explica por los dominicanos que viven fuera sería reprobar el examen pues ciertamente hay un deterioro y descreimiento en el sistema de partidos; pero quizá lo estamos exagerando.
