A las rifas hay que ponerles candado...

No se puede dejar todo a la suerte de los sabios

Entre las cosas malas del populismo está dar vueltas en el aire, saltar de una cuerda a otra, sin malla debajo, y al final trapecista herido o muerto.

Educación va a sortear escuelas entre ingenieros, y el construir escuelas es bueno, y también dar trabajo a ingenieros. Lo del sorteo, sin embargo, tiene bemoles que no son propios de música de cámara.

La modalidad no es nueva, se practicó en el pasado, aunque no se tiene conteo ni resultado. Incluso unos esposos salieron doblemente premiados. Una edificación para cada cual.

Que la suerte como la justicia usa venda y no discrimina género, y con la tómbola más que suficiente. Aunque ese sería el punto que no está claro. Como es cosa de ingenieros, sabrán los ingenieros, y no los extraños, que como dominicanos sospechan hasta de la luz del sol. La Lotería usa ciegos y con camisas mangas cortas, y por algo será.

Como hasta ahora solo parece exigirse registros de proveedor y de contribuyente, choca el poco control y la mucha liberalidad.

No conviene dejarlo todo a la suerte, pues abundan los pícaros que con el adelanto levantan vuelo y dejan el solar llorando.

Hagan cuenta.

+ Leídas