Bulto, allante y movimiento
Eso fue la campaña contra el dengue: un BAM...
En el fin de semana se hizo lo que nunca se había hecho: el gobierno entero se dedicó a combatir al dengue, y como era de suponer, adelantan que el operativo fue todo un éxito.
Un canciller fumigando no es algo que se ve todos los días, y por igual otros ministros bajando el lomo. Aunque no hay dudas que todo el afán tuvo un solo propósito: ponerse donde el capitán los viera.
Okey, pero que no se acostumbre el gobierno, o el Ministerio de Salud, de creer que con cortinas de humo se tapan problemas tan graves o serios como el dengue.
Si con figureo fuera suficiente, este sería el mejor de los países y de las autoridades más dedicadas, o con inventar sobre la marcha. Por ejemplo, ¿cómo contaron los cinco millones de criaderos de mosquitos?
Si los contaron y saben que son cinco millones, la tarea institucional no es tan difícil. La acción sería directa y segura, pues bastaría con ir uno tras otro, y ¡zas!
Muerto el mosquito, se acabó el dengue.
Pero no ocurrirá así, como con los puntos de drogas. Existe una contabilidad exacta, y en vez de desaparecer, se multiplican. Los mosquitos, sin dudas, saben más que los fumigadores.
Diario Libre
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