¿Cámara de Cuentas e inversionistas?
Esa relación hay que explicarla muy bien...
El autor bíblico no creía en medias tintas. Quería un creyente frío o caliente, nunca tibio. Igual era extremista y puso en boca de Jesús que quien no recoge, desparrama.
En el país se dan casos de funcionarios que se pasan de calientes, así como otros desparraman.
Fuera bueno para fines de confirmación que se explicara lo del presidente de la Cámara de Cuentas acompañando inversionistas al Palacio Nacional.
Que un grupo de norteamericanos quiera visitar al presidente de la República no tiene nada de extraordinario. Lo más normal del mundo. Como no pueden ir por sus propios medios o presentarse a la Casa de Gobierno y pedir permiso a los leones que custodian las escalinatas, deben buscar auxilio de terceros.
Bien.
Lo que no está bien es que ese tercero sea el presidente de la Cámara de Cuentas, pues los norteamericanos fueron definidos como inversionistas, esto es, hombres de negocio que de seguro andaban en busca de oportunidades y de ganancias, pues cómo negar su naturaleza.
La Cámara tiene atribuciones muy delicadas y no conviene que se desparrame, que se salga de lo suyo, pues en este tiempo la sospecha es la superior de las virtudes.
Diario Libre
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