¿Cuándo llega marzo, camarada?
A Danilo le llevan todas las cuentas...
La reelección no se bate en retirada, y por gusto propio se diría; y sí, pero no del todo. Tampoco la dejan apearse del caballo sus supuestos oponentes.
La vigilan, y es justo que lo hagan, pero igual le atribuyen intenciones, propósitos, acciones discutibles. Por ejemplo si va de misa a Puerto Plata. Si recorre San Pedro y lo hace en compañía de reformistas que, aunque fuera del partido, de seguro querrán repetir en las actuales posiciones en el Congreso.
Llevan cuenta de visitas que ya no son tan sorpresivas y llaman la atención sobre el hecho de que varios pueblos en pocos días. Si inaugura, denuncian que campaña abierta. Si entrega títulos, por igual.
Anduvo por España en Navidad y se piensa que viendo la tumba de Chiquitete, al afamado cantor de Volveré, recientemente fallecido.
Danilo no va al pley, por suerte, pero tampoco Leonel está en pelota. Aunque ambos sí en faena, uno de gobierno y el otro de oposición.
Trance interesante, pizarra bonita. Juego empatado, aun cuando se oculten las carreras, y dependiendo del lado que se ocupe en las gradas, segura la repostulación y probable la reelección.
¿Cuándo marzo, Tovarich?