Dominicanos Anónimos, S.A.
Nadie conocido, hasta ahora, en los Papeles de Panamá
El Mario que es Vargas y también Llosa se deja amar tanto por los medios, que los propios medios, al no poder vivir sin él, lo ponen en apuros.
Como ahora a figurar en los Papeles de Panamá.
El mayor pecado no es el ocultamiento de dinero, o la evasión de impuestos, o los negocios atípicos, sino la celebridad. La personalidad en la noticia de que hablan los manuales de periodismo.
Incluso, y es interesante, no lo colocaron en las cuatro esquinas, como es común en estos lares, sino en las Cinco Esquinas, que es el título de su última novela.
No obstante, y es lo curioso, la condición de celebridad que perjudica a Vargas Llosa salva a los dominicanos, empresas o personas, que aparecen en los registros de la hoy más famosa oficina de abogados del mundo.
La Mossack-Fonseca.
Los dominicanos por come cocos no tienen la relevancia ni la notoriedad de un Putin, o de un Macri, o de un Almodóvar, y ni siquiera de un Daddy Yankee.
No tienen luz ni solera suficiente para que por lo menos uno sea puesto bajo los focos, y tenga la oportunidad de negar la cuenta y rasgarse las vestiduras.
Que entre anónimos te veas.
Diario Libre
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