Duquesa: Dominicana Sucia...
Nadie se acuerda de Duquesa hasta que...
Duquesa está ahí como bomba de relojería cuyo tic tac oye la capital desde hace años, pero no el Gobierno ni la oposición que lo descubren de vez en cuando. Como el volcán que hace erupción.
Como si el coronavirus no fuera suficiente, los dioses de la ira y la maldad provocaron una humareda como nunca antes y Santo Domingo entero padece una epidemia de efectos parecidos.
No debe olvidarse que la pandemia mata porque se va a los pulmones, y si en vez de aire fresco y limpio, se respira el viento tóxico que viene allende los suburbios, la letalidad será multiplicada.
La desgracia es de medio ambiente, sanitaria, municipal, pero al fragor de la campaña electoral resulta una de las tantas menudencias de la política, esa que saca en ocasiones lo peor del ser humano. Vuelven al tapete las viejas historias de negocios llevados a cabo por debajo de la mesa, en que todos participaron, pues los ineptos gozan culpando al contrario. Sin embargo cada mañana las alergias se disparan.
Duquesa no es una materia pendiente, sino expresión de la incapacidad de los gobiernos de enfrentar y solventar un asunto crucial.
Sin dudas Dominicana sucia.
