El ejemplo no imitado de Panamá
Escapó un preso y dos ministros renunciaron
Los ojos del país están sobre Puerto Rico por la Serie del Caribe, mucho más que los Toros llenan las expectativas y dan cornadas que ni Miura que fueran.
No obstante la expectación del juego, sobra interés para mirar a Panamá, donde acaba de ocurrir algo tan extraordinario que provoca envidia.
La renuncia de dos ministros a causa de la fuga de un dominicano condenado por varios asesinatos. No uno, dos, y no destituidos, sino dimisión.
Cuando hay vergüenza, y propia, las consecuencias no esperan, se asumen sin intervención de terceros. Tal vez se les pidió abandonar el cargo y la renuncia fue forzada y una manera de cuidar la forma.
Lo que importa sin embargo es que la reacción fue la adecuada y no siempre la soga se debe romper por lo más fino. La falla del subalterno se le carga al superior.
El flujo entre Panamá y República Dominicana es intenso e incesante, y así como allá aplican políticas exitosas aquí, ojalá se contagiara el ejemplo.
A los gobernantes dominicanos se les hace difícil cancelar y los funcionarios se aferran a sus puestos y ni siquiera buscan chivos expiatorios.
Nadie todavía paga por Quirinito.
