El PLD de ahora no es como el de ayer
Ya no se discute en el patio de la Casa Nacional
Los peledeístas ya no se reúnen en el patio de la Casa Nacional, como en los primeros tiempos, en los años de la fundación. La sombra del limoncillo extraña sus ardorosas discusiones, ya que sin asistir a los círculos de estudio aprendió nociones que aun recuerda, aunque ya no se aplican.
Existía entonces el centralismo democrático, las voces eran escasas, y si el debate intenso, ninguno fuera de los organismos. El comité de base –o el intermedio– se bastaba y se sobraba, y el compañero que no sabía llorar hacia adentro, solo tenía la puerta para irse.
Entonces y ahora, ya que la yerba mala nunca muere, se padece lo que podría llamarse el compañero sin oficio, una especie menor, pero que siempre hace de las suyas.
En estos días ese compañero sin oficio no se contiene y se expresa a viva voz, o como reeleccionista impenitente o leonelista irredento.
Los medios ven el viajero, pero no se fijan en la maleta, y al confundirse, sientan en primera clase a quien corresponde turística. Un diputado dijo que los colegas que están con la reelección de Danilo son ahora más que antes, sin entrar en detalles. Evidente quisquilla de gente sin oficio.
Diario Libre
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