El Presidente atendiendo sus cartones
Llamó directo al COE para seguir a Irma...
El guardia es guardia, pero el soldado es mejor.
El encargado del COE ofrecía una rueda de prensa muy interesante y con muchos periodistas, cuando de pronto se levantó y dijo vengo ahora. Nadie supo ni tenía forma de enterarse que no fuera preguntando. Lo que se hizo una vez retornó a su asiento y a los micrófonos.
Dijo a manera de explicación, no de excusa, que era un soldado y se debía a su superior. El superior era nada más y nada menos que el presidente de la República o un alto cargo del Palacio Nacional.
Un hecho ejemplar, por tanto.
El mandatario atendiendo su cartón desde el despacho y el subalterno militar poniendo las fichas donde mejor pudiera jugar. Y el gobierno ganó la partida.
Irma, ante tanta eficiencia oficial, se arrepintió, dejó el bingo por la mitad y se fue a otros lares. Aunque lo mejor del caso fue que el reconocimiento vino vía redes. Esas redes de pelo crespo y difícil de peinar olvidaron los naturales resabios y se entregaron, armas en manos, sin disparar ni siquiera una centella.
Tiene que haber agradado a las autoridades, como extrañó a terceros, que los intransigentes se rindieran a sus pies.
Diario Libre
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