En este tiempo manda la pandemia
El gobierno quisiera abrir sin discriminar
Con la gente no se puede, pero con el Gobierno tampoco. Pudo haberlo dicho Maquiavelo, pero lo impone la realidad.
El Gobierno quisiera abrir sin discriminar y que la población, en especial el segmento joven, realizara sus ansias de vivir.
Pero en este tiempo manda la pandemia y no conviene el pacto luctuoso entre los desaprensivos y la enfermedad, difícil de desconocer, pues cuando se le acorrala, muta.
El pasado fin de semana fue de espanto. No solo contagió el virus, sino el desenfreno. Hubo teteo en cada población. Como si fuera de maldad.
Las autoridades le tenían la medida al Gran Santo Domingo, pero el mal ejemplo había cundido y pueblo por pueblo se hizo del cuerpo una vaina. Al Gobierno no le quedó de otra que imponer el orden a la mala, pues la gente ni razón ni conciencia. El problema no es la vacuna, sino el frenesí con que se procura el contagio.
El “qué c... “ es la filosofía de la calle, y no se puede culpar a un temperamento ya conocido, y no solo propio del dominicano.
Nadie aguanta tanto tiempo confinado ¿cómo esperar que no se burlen disposiciones que no convencen? El miedo fue la primera víctima de la pandemia.
