En la garata con puño el vivo gana
La funda pone a la familia en fila...
La prédica de dar vara de pescar y no pescado hace mucho que fracasó, pues al perezoso no le interesa mojarse los pies.
Entregar tarjeta y no funda o caja de comida es loable, porque se ejerce caridad preservando la dignidad del pobre.
Hasta ahí todo va bien, pero solo en apariencia, y las apariencias engañan. El paternalismo se libra por su cuenta y no le pregunta a la gente.
Si lo hiciera, sabría que la modalidad perjudica, y todavía peor, a los más depauperados, que hacen de los repartos su oportunidad.
Según se cuenta será una tarjeta por familia, no por persona, que no es el caso de las fundas o las cajas que ponen en fila al marido, a la mujer y a los hijos.
Además, en la garata con puño, el vivo sale ganando, y la ganancia es que se apropia de más de una funda o caja, pues en el solar el guapo se impone.
Pero algo más.
Como no se lleva registro, y mucho menos riguroso, se le coge funda o caja al senador, al diputado, al alcalde y al político en alza.
A la hora de pasar balance, todo un almacén de alimentos.
