Hay aliados que no llenan expectativas
Entre los diputados hay un caso emblemático
La carreta de la alianza opositora está cargada y halada por varios caballos como las diligencias en el antiguo oeste. Ahora falta que arranque y que sea en buena dirección.
La situación será de terreno inclinado y nunca lo mismo que se mueva hacia arriba que para abajo. El simple rodar crea impulso propio, aunque debe cuidarse, ya que todas las bajaditas son peligrosas.
Igual subir, pues el mito de Sísifo la acecha, y con cualquier falla puede romperse el equilibrio y no llegar a la cima, o de llegar, resbalar y caer.
Aunque se aclama el entendimiento, novedad ninguna, y podría hasta hablarse de experiencias negativas o amargas. Aliados que no llenaron las expectativas o tuvieron un desempeño odioso.
Es el caso de un diputado nacional que en la pasada ocasión fue objeto de un privilegio inusual para un extraño. Fue nominado de dedo y con todas las condiciones a su favor para ser electo.
Sin embargo, desde el primer día y antes de sentarse en el hemiciclo puso distancia con la bancada del partido que lo llevó en la boleta. Incluso, siendo de izquierda, se asoció y formó bloque aparte con otra de derecha. ¿Hará lo mismo otra vez?
