La democracia salió fortalecida
Desde las elecciones, todo ha salido bien
La experiencia de ayer de transmisión de mando demuestra que la democracia dominicana goza de buena salud.
Importan los contenidos, pero estos no serían posibles sin las formalidades previstas por la Constitución y las leyes y que de manera prodigiosa se cumplieron.
Luis ostentó sobre su pecho la banda que durante ocho años llevó Danilo, y eso no solo significa continuidad del Estado, sino cambio pacífico. Pudo haber sido de otra manera, pues sin duda la pandemia afectó la campaña y alteró el calendario electoral. Los riesgos fueron inmensos y se tuvo conciencia de las consecuencias.
El dominicano sin embargo no se detuvo ante el miedo ocasional. No se dedicó a mirar con dejadez la oportunidad que se le escapaba. Todo lo contrario: como el poeta, hizo camino al andar, hubo elecciones en fechas diferidas, pero llenaron el cometido. Incluso de modo singular: produjo cambio.
La alternancia es regla de oro de la democracia, y la mudanza de autoridades fortalece el sistema, y el viento del norte no es igual al viento del sur. El refrán dice que escobita nueva barre bien. La democracia no se contagió, goza de buena salud y fuerza tendrá para barrer.