“La Suprema de Danilo”... ¿Es así?
Ese sello no hay quién se lo quite...
El sello fue mandado a hacer antes de que se produjera la convocatoria del Consejo de la Magistratura, y la leyenda muy clara: Suprema de Danilo. Fue un sello seco y por eso queda como pentimento huellas del anterior: Suprema de Leonel. Hubo de dejarse los miembros que no habían cumplido el período, que si no se aplica a todos la vieja consigna de que “é pa fuera que van”.
Danilo pudo salvarse de ese fatalismo, pero hubiera tenido que hacer lo que nunca se ha hecho: nombrar en la alta corte a enemigos de ocasión. Si hubiera dejado a Miriam, la percepción sería otra. El tribunal sería la Suprema de Miriam, o de la sociedad civil o del PRM. Lo de Danilo es de Danilo y nadie se lo quita, aun cuando corren versiones de que votó a favor de interesados que no lograron mayoría y por –esa razón– no fueron aprobados.
La mayoría por tanto no fue mecánica o no se impuso a la mala. Sin embargo, como los fines no son de justicia sino de política, la impronta será imposible de borrar y la Suprema escogida el pasado jueves es nueva con un poco de la vieja. Al transcurrir se conocerán los pormenores, y mientras tanto la Suprema de Danilo.